Un rumbo errático ha llevado tras su derribo el Teatro Fleta, cuya fachada es casi lo único que ya se conserva, ahora liberada de andamios y a la espera de tiempos mejores. En mis recuerdos infantiles, el Fleta era el "más señor" de los cines zaragozanos: con su largo pasillo de acceso desde la Calle Azoque; las máscaras en la fachada de César Augusto; la gran cristalera donde se ubicaban la taquilla y el control de entradas; los acomodadores uniformados; sus largas escaleras; y por fin, la gran pantalla. Para este "niño viejo" ir al Fleta era algo especial, antes de empezar la película ya disfrutaba de un espectáculo. La nueva gran pintura en la fachada me ha evocado ese tunel del tiempo de recuerdos.
Máscara de la fachada del Teatro Fleta
(Exposición "Zaragoza desaparecida" en el Centro de Historias, noviembre 2012 - febrero 2013)
(Exposición "Zaragoza desaparecida" en el Centro de Historias, noviembre 2012 - febrero 2013)



