miércoles, 31 de diciembre de 2014

Esperanzas 2015

Entre todos tendremos que derribar los muros para alcanzar un mundo más feliz
  

Foto y lema: Ana Pola. Canción: Mercedes Sosa.

martes, 30 de diciembre de 2014

Mucha Navidad

Foto:Paseo de las Damas

domingo, 28 de diciembre de 2014

Pepe desconfiado

A mi santo tocayo en el Día de los Inocentes
Este personaje de mirada triste y semioculto es San José, subtitulado P.P. en los antiguos retablos eclesiales (en este caso, P.P. = padre putativo del niño Jesús, nada de política oiga) y por ello conocido popularmente como "el Pepe". Aparece en la parte derecha de esta pintura gótica:
Epifanía (1437 - 1438). Autor: Blasco de Grañén. Temple sobre tabla. Procede de la Iglesia Parroquial de Lanaja (Huesca). Museo de Zaragoza.
Son curiosas esa actitud y esa localización, fuera de la empalizada, cuando hasta la vaca y el burro están dentro. Según la cartela que acompaña a la pintura, "la desconfianza con que San José observa la escena" es "una anécdota descrita en los Evangelios Apócrifos".
Dicen los Evangelios oficiales sobre el nacimiento de Jesús: "Su madre, María, estaba desposada con José; y antes de vivir juntos, resultó que ella había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. Pero José, su esposo, como era realmente bueno, y no quería denunciarla, determinó repudiarla en secreto. Y mientras andaba cavilando en ello, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas llevarte a casa a María, tu esposa, porque lo engendrado en ella es obra del Espíritu Santo [...] José, cuando se despertó hizo como le había ordenado el ángel del Señor y se llevó a casa a su esposa. Y hasta el momento en que ella dio a luz un hijo él no la había tocado". Y, según la tradición católica, tampoco la tocó después y virgen siguió. Entonces, al no haberse consumado el matrimonio, María y José nunca habrían estado casados... No es que me preocupe mucho el tema, pero para la Iglesia estos asuntos siempre han sido importantes.
¿Y qué cuentan los Evangelios Apócrifos? Leo en un artículo de Mapi Pamplona en la revista digital yamelose.com que: "Según el llamado protoevangelio de Santiago, José es un hombre viudo de edad avanzada que se desposa con una jovencísima virgen llamada María que había sido criada en el templo y que estaba a punto de llegar a la pubertad. Los sacerdotes del templo al ver la situación piensan que deben sacarla del templo antes de que lo mancille, ya que su situación física complicaba su matrimonio con un joven (¿si no por qué iban a casarla con un viudo?). Fue entonces cuando los sacerdotes reunieron a los viudos de la tribu de Judá, elegida entre las doce a suertes, y decidieron que José, la desposara cuando ella alcanzara la edad del matrimonio. (Sobre la elección del futuro esposo existe una "leyenda" que dice que todos pusieron un cayado en un círculo y que del de José brotaron vegetales, por eso en la iconografía popular José aparece muchas veces con un cayado floreado). José, obedeciendo a los sacerdotes se la llevó consigo y la dejó en su casa. Poco después, él se marchó a trabajar fuera de la ciudad". Y más tarde: "José volvió dos años después de su marcha y, cuando regresó, se encontró con que la joven que tenía catorce años estaba embarazada de tres meses, según ella, por obra y gracia del Espíritu Santo". "Lo que otros sugieren es que María fue entregada a José no como esposa sino para que la criara como una hija más, y cuando José regresó de su viaje dos años después y la encontró embarazada, pensó que la habían violado y decidió reconocer al hijo para evitar represalias contra la joven. Evidentemente, se trata sólo de conjeturas".
La imagen de San José es una de las más repetidas en las pinturas de nuestro Museo. Aquí le vemos con la vara florida de la leyenda:
San José y el niño Jesús: detalle (1666). Vicente Berdusán. Óleo sobre lienzo. Procede del Colegio de San Vicente de Zaragoza. Museo de Zaragoza.
Sobre la virginidad de José ha habido opiniones contrapuestas. Para  San Agustín: "Si José no hubiese sido virgen, Dios no le hubiese dado en modo alguno por esposa a la Virgen [...] y esto por una razón muy sencilla: porque si no hubiera sido virgen, hubiera podido atentar contra la virtud de María". Una buena forma de justificar esa falta de relaciones entre la pareja era presentar en la iconografía a José como casi un anciano, frente a la juventud de María (no es el caso de la anterior imagen).
Siempre he considerado que el papel asignado a José en la Historia Sagrada era más bien un papelón. Es normal que desconfiara. Comprendo ese rostro taciturno que le puso el artista en la tabla gótica.
Luego está el asunto central: el embarazo de María. Ser madre y virgen a la vez (sin técnicas de reproducción asistida, que tardarían casi 2.000 años en ser desarrolladas) es la cuadratura del círculo en Biología. ¿Por qué tal empeño en mantener lo inverosímil? En mi opinión, se trataba de predicar la suciedad del sexo que, como expresión de libertad de los individuos, debía ser reprimido por el Poder. Prédicas desde el púlpito; luego, las prácticas en la sacristía eran otra cosa.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Orejas de sátiro

Cabeza de sátiro (s. II d.C.). Pieza de mármol hallada en una villa extramuros de Caesar Augusta, en la actual Calle Teniente Coronel Valenzuela de Zaragoza. Museo de Zaragoza. 
Aparte de la delicadeza de los detalles, me llaman la atención las grandes orejas puntiagudas con las que se solía representar a estos lúbricos personajes, quienes no solo mantenían permanentemente enhiestas las orejas, detalle este otro para cuya observación necesitaríamos la figura de cuerpo entero. 
Es el mismo tipo de orejas que caracteriza a Mr. Spock, el flemático personaje de la saga Star Trek, mitad humano y mitad vulcano.
En cirugía estética se conoce a tales orejas precisamente con ese nombre, "orejas de sátiro" o también "orejas de duende". Algunas personas, que tienen así las orejas de nacimiento, acuden a la intervención quirúrgica llamada otoplastia para su rectificación. Pero en los últimos años ha surgido en Nueva York una tribu urbana, tal vez inspirada en los elfos de El Señor de los Anillos, que se distinguen por portar orejas puntiagudas, para lo cual previamente pasan por el quirófano. Los que las tienen se las quitan, otros que no las tienen se las ponen... la insatisfacción nos caracteriza.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Regalos de Navidad: la virtud comprada

Vuelvo a visitar el Museo de Zaragoza y descubro o recuerdo detalles que justifican repetir las visitas e irlo conociendo poco a poco. Empezaré por uno que se relaciona con la costumbre de hacer regalos en estas fechas.
La dote de las tres hermanas (1532), obra en alabastro de Damián Forment, procedente de la ermita de San Nicolás de Bari en Velilla de Ebro. Museo de Zaragoza.
Se representa la escena de la dote de San Nicolás a las tres hermanas. Tres doncellas duermen juntas, mientras su padre está a los piés de la cama. Sobre ella, dos bolsas de oro arrojadas por San Nicolás para salvarlas de la prostitución. Esa leyenda ya fue comentada, junto a otros dos milagros del santo donde curiosamente también rige el número 3 (ver: Santidad por triplicado). Decía así:
"Uno de los milagros cuenta la historia de tres chicas de la ciudad vieja, muy pobres. Su padre temía mucho por ellas ya que no tenía dinero para mantenerlas y tampoco para darles la dote para que pudieran casarse, por lo que temía que terminaran como prostitutas para poder vivir. San Nicolás tomando tres esferas de cristal y convirtiéndolas en oro, se las hizo llegar a través de la ventana a las tres jovencitas y asi cada una tuvo una buena dote para poder casarse y se salvaron de un triste destino. Cuando echó las esferas por la ventana, cayeron en unas medias de lana que las jóvenes habían dejado secando (San Nicolás es quien trae los regalos navideños en el norte de Europa y por eso se cuelgan las medias que sirven para recibir los regalos)".
El trasfondo de la historia es tremendo: la mujer no podía tener independencia económica y, para poder sobrevivir, su destino era la prostitución o el matrimonio que, desde esa óptica de la compraventa, venía a ser una prostitución santificada. Ante ese panorama, tener tres hijas no era algo bienvenido. Las historias de santos suelen desarrollarse en escenarios de violencia y miseria.

martes, 23 de diciembre de 2014

Geometría en el agua

lunes, 22 de diciembre de 2014

Nada al otro lado

sábado, 20 de diciembre de 2014

El Gran Hermano

viernes, 19 de diciembre de 2014

El gallo

Ni San Valero ni el Ángel parecen satisfechos con este escandaloso vecino navideño.
Fotos: Plaza del Pilar

jueves, 18 de diciembre de 2014

"Tratado" sobre la pareja

Foto: Carenas (Zaragoza) - enviada por Fernando de la Cueva.

martes, 16 de diciembre de 2014

Palomas mudéjares

Foto: La Magdalena.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Siluetas en Plenas

En el pueblo zaragozano de Plenas sorprende al visitante una serie de siluetas a tamaño natural en las paredes de algunos edificios. Recrean los oficios tradicionales y otras figuras del lugar. Son obra del dibujante Ángel Tomás, descendiente del pueblo y han recibido gran aceptación de los vecinos; también, la atención de la prensa: artículo.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Río de la plata

martes, 9 de diciembre de 2014

Intensidad

domingo, 7 de diciembre de 2014

Espejo

Foto: Parque Grande J.A. Labordeta.

viernes, 5 de diciembre de 2014

La pagoda

Foto: chimenea en el Paseo Ruiseñores.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Saturación en el Servet

Foto: Hospital Universitario Miguel Servet

martes, 2 de diciembre de 2014

3 de copas

Foto: Parque Grande J.A. Labordeta.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Sorpresa en el portal

Foto: Calle de la Manifestación.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Me Bes 11

Fotos: 1  Robin Williams en la Plaza de Sta. Engracia. 2 Calle Cinegio. 

viernes, 28 de noviembre de 2014

Yuyu

Foto: Fachada de la Iglesia de Sta. Engracia.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Plaza Real

Foto: Madrid.

martes, 25 de noviembre de 2014

Escribo tu nombre


En mis cuadernos de escolar,
en mi pupitre, en los árboles,
en la arena y en la nieve
 escribo tu nombre.

En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.

En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.

En la selva y el desierto
en los nidos
en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.

En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.

En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.

 En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.

En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.

En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.

En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
 en la verdad física.
escribo tu nombre.

En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.

En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.

 En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.

En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.

En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.

En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.

En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.

En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.

En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.

 En la salud reencontrada e
n el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.

Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
ara cantarte
Libertad.

Paul Eluard

Foto: Puente de Hierro.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Francisco, te la estás jugando...

Reedito una entrada anterior (El precio de la salvación 06/11/14). Y lo hago para ilustrar con aquella foto de una parroquia zaragozana las declaraciones que anteayer realizó el Papa Francisco I condenando el cobro de los sacramentos (enlace). Lo dice el Papa, infalible, así que sres. obispos: amén.
Este varapalo, digamos microeconómico, se suma a la anterior iniciativa papal de limpieza en la macroeconomía vaticana (enlace).
Pero queda mucho que limpiar. Sobre los abusos de los actuales mercaderes del templo en este país, también se podrían citar: la venta de exclusivas de bodas a fotógrafos (enlace), la inmatriculación de edificios y espacios públicos (enlace), la presión sobre ancianos para obtener herencias (enlace), la financiación estatal, etc.
Aparte de los execrables abusos eclesiales sobre menores, que también Francisco está atajando con determinación, tras décadas de ocultamiento cómplice por parte de los obispos.
Francisco, valiente, si sigues en esta línea... ¡cuida con las infusiones! (recuerda lo mal que le sentaron al primer Juan Pablo).
Hay lista de precios, pero no hay libro de reclamaciones

domingo, 23 de noviembre de 2014

Números en conflicto

sábado, 22 de noviembre de 2014

Números: la mala reputación

viernes, 21 de noviembre de 2014

Números: pares y nones

En las ciudades españolas, la numeración de las casas en las calles sigue una pauta común: desde el comienzo de la calle, en la acera de la izquierda avanzan los números impares; en la acera derecha, los pares. No en todo el mundo es así. Por eso me ha extrañado encontrar en nuestra ciudad este portal:

jueves, 20 de noviembre de 2014

Números crecidos

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Números con personalidad

El chulo

El engañador

El número de mi casa, 
pa mí que tiene duende. 
Desde mi ventana es un seis
y desde la calle es un nueve. 
                        (jota popular)

El pretencioso

martes, 18 de noviembre de 2014

Números: variaciones sobre un mismo tema