lunes, 31 de mayo de 2010

Inspiración Mondrian

Fotos: 1 Calle San Blas. 2 Plaza del Viaje a la Luna (Valdespartera). 3 portal en la Plaza de San Felipe.

domingo, 30 de mayo de 2010

Catedral de León: interior

Tras admirar en el exterior el espectáculo de la piedra, al entrar en la catedral nos espera el espectáculo de las cristaleras policromadas:He dejado para el final el ventanal donde se representa a San José, a quien siempre he tenido simpatía, no sólo por ser tocayos, sino porque como padre putativo (p.p.: de ahí que a los Josés se nos llame "pepes") del Niño Jesús... ¡menudo papelón le tocó en la historia!

sábado, 29 de mayo de 2010

Catedral de León: exterior

Camino de Asturias, paré en León sólo por disfrutar una vez más de la vista de su soberbia catedral gótica.

viernes, 28 de mayo de 2010

Geometría vegetal

Siguiendo con el espectáculo que nos ofrece la Naturaleza en Primavera, me detengo a observar cómo a veces usa de la Geometría, como ocurre en esta perfecta esfera:También, en las espirales de los brotes de helechos:
O prodigando simetrías pentagonales:
Fotos: Asturias.

jueves, 27 de mayo de 2010

Primavera

Pese a los vaivenes del clima, la Primavera ha dejado su sello en nuestra ciudadFotos: 1Paseo del Canal. 2, 3 y 4 Jardín Botánico. 5 Ciudad Universitaria. 6 Tercer Cinturón.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Carnes al aire

Con la llegada de los calores se despliega la exhibición de las carnes cubiertas en el largo invierno: minicamisetas, minifaldas, escotes, tops y shorts que muestran y sugieren más de lo que tapan. El negocio privado incita a ello:
Pero ahora además, ¡quién lo iba a decir!, el destape tiene patrocinio municipal:
De momento, hoy ya he topado con el ombligo de Venus... aunque cerrado.
Y a propósito de exhibiciones carnales estivales, viene a mi recuerdo uno de los gloriosos bandos del que fuera alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván (1918 - 1986), maestro en el dominio de la razón y del verbo en la lengua castellana más genuina. Decía su bando del 25 de mayo de 1984:

Madrileños :

Es viejo decir poético, con varia fortuna repetido, que con la llegada de la primavera, la naturaleza se viste con sus mejores galas, encubriendo la magra y seca desnudez del invierno con brillantes y copiosos adornos. Pero la humana especie que a veces contraría y repele lo que natura hace, lejos de cubrir descubre y lo que tapado había destapa, en obsequio del más alegre descuidado y gozoso vivir al que el bonancible tiempo invita.

Nada tendrá el Alcalde que advertir, respecto de lo dicho, si entre los que tal hacen no hubiere algunos y también algunas que caen en desquiciada y peligrosa confusión, pues hacen de esta Villa lo que esta Villa no es, tomando los ábregos vientos que de la Mancha vienen o los cálidos aires que del africano Sur nos llegan por suaves y marinas brisas y el recio sol de Castilla, que más quebranta que alivia, por el suave y reparador que en los altos montes luce.

De tan quimérica visión de la verdad nacen extrañas y peligrosas costumbres, pues desprovistos los hombres de jubón y calzas, pavonéanse en lienzos o lenzuelos, en extremo contentos de sí, aunque hayan las carnes flacas, desdichadas las proporciones y mal encajados los huesos, como si lo hubieran sido por un torpe algebrista.

Algo semejante, aunque no igual, ocurre con buena copia de nuestras feminiles visitantes que por esta ciudad vagan y peregrinan y con numerosas vecinas que arrastradas por la antigua y legítima inclinación al discreteo, mas la quimérica confusión que ya dijimos, dan en despojarse, como con particular y escrupulosa atención ha observado el Alcalde de esta Villa, de corpiños, basquiñas, briales y otras prendas, que por respeto no se nombran, faltando poco, en algunos casos, para que tanto mozas como menos mozas en carnes queden.

Ocasiónanse de este modo graves y superfluos daños, pues quienes desde el pescante los coches guían, alejan la atención de su principal menester, arrastrados por el invencible deseo de mirar, con menoscabo de haciendas, peligro para la vida y aumento de la común confusión.

Sucede además que el grande polvo que la ciudad produce, particularmente en el estío, la quemazón del sol, el rebullir de las simientes y otras vegetales materias en la urbana atmósfera, amén de los humores a cuya expulsión la desnudez promueve, ocasionan salpullidos, llagas, postemas, abscesos y hasta lamparones, males que, según los físicos del concejo, empodrecen los suaves miembros y gentiles cuerpos de las vecinas de esta Corte.

Conviene, por último, añadir a lo ya dicho que las buenas costumbres piden comedimiento y mesura en cuanto al destaparse toca, pues en esos lugares de común recreación y roce que son las públicas piscinas, como natura huye lo triste y apetece lo deleitable, exagéranse los destapamientos sin haber cuenta del decoro que cada uno a sí propio debe y del respeto que la tranquilidad de los demás merece.

También a veces acaece, cuando los estivales calores son muy grandes, que alguno de nuestros visitantes, para alivio, descanso y alegre algazara y regodeo, se meten en cueros vivos en el agua que llena las tazas de las fuentes públicas monumentales. De cundir este ejemplo, faltarían tazas o sobrarían visitantes, con perjuicio notorio para el bueno y equilibrado proceso de la vida en esta Corte. Amén de que con estos medios, según a esta Alcaldía se alcanza, los ardores, lejos de bajar, aumentan, por lo que se conmina a moradores y visitantes a que no practiquen tan dañosos y censurables usos.

Confía, pues, el Alcalde, que durante el presente estío, visitantes, andantes en Corte y las vecinas y vecinos de esta Villa, de cualesquiera edad y condición que sean, salvo los ancianos de cansada y molida senectud, tengan el debido cuidado en cuanto a lo que en este Bando se aconseja, sin caer en impropias rnojigaterías, exageraciones ni afectación de virtud.

Foto: destape protagonizado por la actriz Susana Estrada en 1978 al recoger un premio de manos de Tierno Galván.

lunes, 24 de mayo de 2010

El dragado de Penélope

En La Odisea, Penélope, esposa de Ulises quien hace largo tiempo que partió sin volver, ha dado palabra de que se casará con alguno de sus pretendientes cuando termine de tejer una tela. Ella no desea a otro que a Ulises, de modo que cada noche desteje lo realizado en el día y al día siguiente vuelve a empezar en el mismo punto que la víspera.
He recordado esta leyenda clásica al ver, otro año, las barcazas del dragado en el Ebro. Trabajan creando un canalillo en el fondo para que el barquito turístico pueda realizar sus viajes veraniegos. Pero en invierno, el Ebro tozudo vuelve a colmatar con gravas ese surco efímero. El Ayuntamiento ignora el tipo de río que cruza la ciudad, que no es precisamente como el Sena parisino canalizado, sino que sufre grandes variaciones de caudal. Así que cada junio, vuelta a empezar... como si fuera gratis.

domingo, 23 de mayo de 2010

Bronca en el estanque

Imágenes como las de ayer de los cisnes en el Parque del Agua, a muchos les transmiten placidez. Pero, ¡quién lo iba a decir!, el cisne blanco es un "broncas". Asistí a la siguiente reyerta en el mismo estanque. Había aparecido un nuevo ejemplar...
Es un ganso egipcio, hermoso animal de otras latitudes que en los últimos años se deja ver por estas tierras de forma esporádica. Pero el cisne blanco, dueño y señor del estanque, no vió con buenos ojos a este visitante. Así que lo intimidó repetidas veces, hasta conseguir que marchase...
Y, como estaba "caliente", siguió la bronca con los demás inquilinos habituales del estanque. ¡Vaya carácter!

sábado, 22 de mayo de 2010

Blanco y negro

Fotos: Parque del Agua.

viernes, 21 de mayo de 2010

Familia numerosa

Fotos: Parque del Agua.

jueves, 20 de mayo de 2010

Esclusas de Valdegurriana

Paseando por la orilla del Canal desde el Barrio de La Paz, aguas abajo, tras media hora de camino he llegado a un lugar poco conocido y digno de una visita: las esclusas de Valdegurriana.Transcribo el texto del panel informativo:
Situación: Estas esclusas están situadas a la altura del punto kilométrico 89,000. Fueron construidas en el periodo comprendido entre 1786 y 1790 [contemporáneas de la Revolución Francesa, añado].
Funcionalidad: Esta estructura fue diseñada para permitir la navegación por el Canal, pues en este tramo tiene que afrontar un descenso brusco de altitud. Gracias al llenado sucesivo de cada una de las esclusas, las barcas podían remontar el cauce.
Dispone de cuatro saltos y sus cuencos o cámaras tiene planta elíptica, adaptada a la forma de las dos barcazas que podría alojar. Cada salto es de 3,25 m. con altura total de 13 m. Las puertas para represar temporalmente el agua, permitiendo el llenado de cada esclusa, eran de madera, con una anchura de 6,5 m, divididas en dos hojas que se alojan lateralmente en las recalas y cuando se abrían se encajaban en los telares. La operación de apertura y cerrado de las puertas de cada inclusa se llevaba a cabo en un tiempo de unos ocho minutos. Todo el conjunto estaba construido con sillares de piedra caliza, al objeto de resistir tanto el empuje del terreno circundante como el del agua.
Las esclusas han dejado de funcionar puesto que ya no existe una navegación que las necesite. Al mismo tiempo, Valdegurriana señala el punto donde el canal pierde su amplitud para convertirse en un caude estrecho de hormigón, debido a la mala calidad del subsuelo.
Me ha gustado conocer esta obra de ingeniería de hace 220 años y he lamentado constatar que también por aquí ha pasado un descerebrado ensuciando las paredes con su firma en spray.